Separar ropa usada no consiste únicamente en instalar más contenedores. El reto es saber qué prendas pueden volver a utilizarse, cuáles necesitan reparación y cuáles deben pasar a reciclaje. El proyecto europeo TexMat investiga precisamente una recogida más automatizada y descentralizada.

Algunas noticias lo han resumido como “contenedores que pagan por reciclar ropa”. Esa descripción resulta demasiado categórica. La documentación oficial habla de hacer la entrega fácil y gratificante para el consumidor y de separar automáticamente artículos reutilizables, pero no confirma un pago general ni un despliegue comercial inmediato en España.

Qué es TexMat

TexMat es un proyecto de innovación financiado por Horizon Europe con el identificador 101181132. Comenzó el 1 de octubre de 2025 y está previsto que termine el 31 de marzo de 2029.

Según la ficha oficial de CORDIS, su coste total es de aproximadamente 7,66 millones de euros y la contribución de la Unión Europea asciende a unos 6,76 millones. Estas cifras corrigen la cantidad de 6,25 millones que había circulado en informaciones secundarias.

Qué pretende desarrollar

El objetivo es crear unidades automatizadas de recogida capaces de separar los textiles que todavía pueden reutilizarse de aquellos que ya son residuo. El sistema también busca mejorar la información y trazabilidad del material recogido para conectar la entrega del ciudadano con clasificación y tratamiento posteriores.

El proyecto se encuentra en desarrollo. No conviene confundir un objetivo de investigación con una red de contenedores ya disponible. Sus resultados deberán probarse, evaluarse y, si funcionan, adaptarse a los sistemas municipales y empresariales de recogida.

Lo que ya es obligatorio en España

Mientras se desarrollan estas tecnologías, la Ley 7/2022 de residuos ya obliga a las entidades locales a establecer la recogida separada de residuos textiles desde antes del 31 de diciembre de 2024. También exige recogida separada para residuos voluminosos como muebles y enseres.

La forma concreta depende de cada municipio: contenedores en la vía pública, puntos limpios, recogidas programadas o entidades autorizadas. En Ripollet conviene consultar la información municipal vigente antes de desplazarse, porque ubicaciones y horarios pueden cambiar.

Reutilizar y reciclar no son lo mismo

Una prenda limpia y utilizable conserva más valor si vuelve directamente al uso. Reciclarla implica transformarla y, según la mezcla de fibras y su estado, puede ser técnicamente difícil. Por eso la jerarquía de residuos prioriza prevención y preparación para reutilización antes que reciclaje y eliminación.

Antes de depositar ropa:

  • Si está utilizable: valora venderla, intercambiarla o donarla mediante un canal que acepte ese tipo de pieza.
  • Si necesita un arreglo razonable: repara o pregunta si el canal de recogida admite preparación para reutilización.
  • Si ya no puede usarse: entrégala en el sistema de recogida textil indicado por el municipio.
  • Si está húmeda o contaminada: consulta las instrucciones del gestor; puede dañar otras prendas recogidas.

Qué debe mejorar la recogida textil

No basta con recoger más kilos. El sistema necesita información clara sobre quién gestiona el material, qué parte se reutiliza, qué parte se recicla y qué ocurre con el rechazo. Proyectos como TexMat pueden ayudar si mejoran esa clasificación sin crear barreras para el ciudadano.

En el otro extremo del circuito, una tienda de segunda mano ayuda a mantener productos utilizables fuera del flujo de residuos. En nuestro catálogo cada pieza publicada continúa siendo un producto, no materia prima pendiente de destruirse.

Fuentes primarias: Comisión Europea, ficha CORDIS del proyecto TexMat; Ley 7/2022, artículo 25, recogida separada de residuos textiles.